La construccion de redes en el marco de la transdisciplinariedad

La construcción de redes en el marco de la transdisciplinariedad

Autora: María Lourdes Bruzco Hurtado

Introducción

Una de las estrategias que emerge en el contexto de la sociedad informacional es el desarrollo de redes, por ejemplo, académica, productiva, política, tecnológica, por cuanto fomentan la interacción y colaboración entre los elementos vinculantes, fortaleciendo la cooperación entre ellos. Según Castells, (2000), el comportamiento de la sociedad actual es en forma de entramado, en consecuencia, se pueden analizar todos los elementos, los flujos, relaciones, forma de comunicación, ejercicio de poder y operaciones. Su origen está ligado a la teoría de grafos, usualmente asociado a las matemáticas, pues está concebida por vértices o nodos que representan los aspectos comunes, coincidentes y aristas o lados, simbolizados por personas, objetos, organizaciones, regiones o países, que al conectarse en un ambiente o contexto específico evolucionan en sí mismo impulsados por sus componentes.

Desde esta perspectiva encuadra lo racional y lo sensorial del sujeto que investiga, para quien y por qué lo hace, revelando su posición con el objeto en la medida que examina y construye un marco teórico pertinente, en el cual emergen relaciones que integran diversas formas de investigación  y matrices de aprendizajes indiscutiblemente vinculadas a un proceso de carácter inquisitivo del que indaga, pues aunque la experiencia es importante, no es la única fuente de conocimiento, sino que éste surge en la medida que pensamiento lógico del racionalismo coexiste con la experiencia sensorial del empirismo. Y más aún, buscando que se nutran, reconociendo al mundo como lo que es, una unidad diversa, en el que se puede, a través de un esquema cognitivo, atravesar distintas disciplinas.

En este sentido,  se plantea reflexionar sobre la construcción de redes en el marco de la transdisciplinariedad, para lo cual se revisa el surgimiento de estos vínculos,  conceptualizaciones, empezando por el Manual de Análisis de Redes Sociales, diversas tipificaciones que comprenden el número de elementos, la geografía, las estrategias y la visualización a través del modelo sobre el estudio de las organizaciones de Schvarstein (1998), específicamente, por las decisiones que deben tomarse para salir al encuentro de la realidad a abordar, concentrando esfuerzos para entenderla, para dialogar con la multiplicidad de los saberes humanos.

Desarrollo

El origen de las redes es muy antiguo, existen evidencias de su funcionamiento en los acueductos romanos, la gran muralla China y las pirámides de Egipto, entre otras; dejando convencimiento en el mundo de los niveles de organización aplicados en cada caso. No obstante, el término se encuentra indisolublemente ligado al manejo de información y su historia se remonta a principios del siglo XIX, cuando Suecia y Francia hicieron los primeros intentos de establecer un sistema amplio de comunicaciones con la instalación del telégrafo basado en un procedimiento de repetición de la información; posteriormente, se desarrollaron las redes telegráfica y telefónica, revolucionando la transmisión de datos e información a nivel mundial.

Sin embargo, el impacto generado a la humanidad por Internet, a partir de los años 60 del siglo XX, está considerado sin precedentes por cuanto los volúmenes y la calidad de información que se maneja superan intentos anteriores. La iniciativa surgió en Francia, Reino Unido, Canadá, Noruega, Japón y Suecia, en 1972. Para esa época y con tecnología procedente del Reino Unido y Suecia,  Estados Unidos,  empezaba a trabajar en este campo, a través de la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación de la Defensa de EE.UU (DARPA), quien financió un proyecto para desarrollar un mecanismo de comunicación que sobreviviera a un conflicto, el proyecto fue bautizado como Arpanet, la cual sirvió para fines militares; posteriormente se creó el correo electrónico, se usaron otras denominaciones, hasta adoptar el término usado en la actualidad.

Simultáneamente, advino la teoría general de sistemas la cual surgió con los trabajos del biólogo alemán Ludwig Von Bertalanffy, publicados entre 1950 y 1968, este investigador criticó la mirada del mundo fraccionado en disciplinas e impulsó el enfoque de las organizaciones interrelacionadas con los diferentes ambientes que en su seno se manifiestan, reuniendo conceptos y principios interdependientes con experiencias prácticas de la propia naturaleza.

Lo anterior responde, según Nonaka y Takeuchi (1999) a la visión unificadora introducida en el siglo XVIII por Immanuel Kant, al señalar que su argumento consistía en que “el conocimiento surge cuando tanto el pensamiento lógico del  racionalismo como la experiencia sensorial del empirismo trabajan juntos” (p.27); articulando las posturas históricas de Platón y Aristóteles respectivamente, sobre la relación sujeto-objeto y que fueron heredadas por filósofos como Descartes (racionalismo francés) y Locke (empirismo británico). De manera que, estudiar a las organizaciones utilizando la teoría general de sistemas, conlleva, indiscutiblemente a cuestionarla, dividir todas las dificultades posibles, mantener un orden, afrontar los aspectos de menor a mayor complejidad, contemplar lo técnico, humano, sin olvidar que son objetivas por naturaleza.

Ahora bien, en la actual y reconocida era de la información, el fenómeno de la globalización, demanda un conjunto de estrategias a seguir. Dentro de éstas destacan, por un lado, la flexibilidad que deben tener las organizaciones para reorganizarse y adaptarse en respuesta a los cambios y por el otro, la interacción, colaboración y cooperación entre las personas o empresas relacionadas, facilitando así, el diseño de estructuras comunes, el fortalecimiento de las negociaciones frente a los compradores de sus productos, una mejor posición en el mercado, entre otras. Es así como las redes responden a este curso de acción a seguir.

Al respecto, Velásquez y Aguilar (2005) señalan que:

Una red se entiende como un grupo de individuos, que en forma agrupada o individual, se relacionan con otros con un fin específico, caracterizado por la existencia de flujos de información. Las redes pueden tener muchos o pocos actores y una o más clases de relaciones entre pares de actores. Una red se compone, por tanto, de tres elementos básicos, los cuales son: nodos o actores, vínculos o relaciones y flujos. (p.3)

Es decir, son agrupaciones sociales que tienen como objetivo promover las actividades que los miembros realizan, fomentando la cooperación armónica y permitiendo la convivencia entre sus integrantes para compartir experiencias, aprender mutuamente y lógicamente hacer negocios de manera conjunta.

Precisamente, Bonomie y Meleán (2007), establecen: “que la cooperación implica considerar a los proveedores, clientes y competidores como posibles aliados y como fuentes de información, lo que promueve en un momento determinado un ambiente de mercado concertado” (p.8). Así mismo para Castells (2000), las empresas entramadas se conectan y desconectan a la misma según lo van necesitando. De aquí que puede afirmarse que esta estrategia puede estar en vía de convertirse en la forma institucional de esta era, en vista de que ofrecen a los gerentes una excelente solución operativa de cara a los retos impuestos por los imperiosos requerimientos de flexibilización.

En cuanto a su tipología, atendiendo a los criterios: complejidad, dirección, ocupación espacial, industria y posición, correlativamente con los autores  Zizaldra (2009), Mifflin 2005, Rodríguez de R 1999 y Bennett 1997 referidos por Bonomie y Meleán (2007), se encuentran  las redes: centralizada, descentralizada, distribuida, topológica nula,  relacionada o coherente,  en forma de árbol y el subgrafo; horizontales, verticales, cadenas productivas y sistemas productivos; regionales, nacionales e internacionales; polos industriales basados en pequeñas empresas, sistemas de producción limitados geográficamente y basados en grandes empresas y alianzas estratégicas entre grandes empresas y finalmente,  internas y externas. “La complejidad de las redes depende del número de nodos, de su naturaleza, cantidad y tipos de enlaces que se establezcan entre ellos y de la magnitud de los flujos de productos o información que representan estos enlaces” (González, en Bruzco, 2011, p.34).

Si la malla tiene un único nodo que concentra y distribuye la información mientras que los otros nodos no interactúan, se llama centralizada. Si existen varios nodos en donde se concentra y distribuye la información, se dice que es descentralizada. Cuando cualquier nodo se conecta con cualquier otro, la información se intercambia con mayor eficiencia y se llama red distribuida. Si está caracterizada por nodos que no están unidos por tramos, es una red nula. Si existen dos nodos unidos por un tramo, es simple. Las mallas formadas por dos o más tipo simple no conectadas, se denominan subgrafos. Si no es simple, se denomina multigrado.  Cuando todos los vértices se encuentran conectados por arcos, se llama relacionada o coherente.  Las relacionadas, cuyo número de arcos es igual al número de nodos menos uno, es en forma de árbol y a su vez puede ser circuito, cuando un tramo empieza y termina en un mismo nodo.

Cuando las redes se originan como resultado de estrategia de cooperación entre empresas de un mismo ramo y/o sector industrial, son horizontales; por el contrario, si el entrelazamiento es con empresas de mayor y/o menor jerarquía, entonces se habla de una cooperación vertical y cuando concierne a varios sistemas productivos de una localización, es tipo sistemas y cadenas productivas, polos industriales basados en pequeñas empresas y sistemas de producción limitados geográficamente. También surgen por alianzas estratégicas entre grandes empresas.   Cuando se originan considerando la ocupación espacial se hace referencia a tramas regionales, nacionales e internacionales y si el enfoque es la dirección en la que fluye la cooperación, entonces se denominan verticales o laterales.

Asimismo, las hay internas, lo que significa que se han eliminado barreras y jerarquías internas, reduciendo su tamaño y funcionando a través de unidades autónomas, orientadas hacia el mercado y vinculadas horizontalmente. Y externas, si se han eliminado sus límites con el entorno, estableciendo una amplia gama de acuerdos de colaboración con otras organizaciones. Finalmente pueden ser integradas, esto es que adquieren comportamiento de un sistema, promoviendo interdependencia entre las partes y el todo, entre individuos y organización, siendo su razón de ser la complementariedad a partir de la interdependencia. Cuando una empresa reconoce tener dependencia de determinados recursos, busca relacionarse con otra u otras, a fin de mejorar su potencial empresarial, definiendo estrategias, seleccionando las técnicas más apropiadas para desarrollarse e involucrando al personal, delineando su propio modelo de gestión del conocimiento. Y sustentable, la cual sugiere un contexto con factores económicos, tecnológicos, ecológicos, sociales y políticos que faciliten su operatividad armónica en el tiempo.

Es evidente, que ante estas múltiples posibilidades, las organizaciones, inmersas en un mundo diverso, deben aunar esfuerzos para modificar la manera de hacer las cosas a nivel de todas sus funciones, planificación, organización, dirección y control y a nivel de las políticas, normas y procedimientos, adecuándose y respondiendo a las necesidades del entorno, con espíritu colaborativo. 

Entonces, desde el modelo propuesto por Schvarstein (1998), la construcción de redes con la mirada puesta en la transdisciplinariedad, genera tensiones en la mente del sujeto, por cuanto racionalmente decide sobre el camino a seguir entre un conjunto de alternativas, probablemente, también propuestas por él para salir al encuentro de un objeto; el cual, en función de los actores, presentará distintas facetas; por consiguiente, el sujeto concentra esfuerzos por entenderlas y relacionarlas. Asimismo, la selección de las teorías y las corrientes predominantes, los vínculos con algunas disciplinas y con otras no y la inseparabilidad entre sujeto analizador y objeto analizado, también genera tensiones. Lo que deja en evidencia la esencia de lo humano haciendo esfuerzos por unificar las corrientes empírica y racionalista tal y como lo propuso Kant.

Precisamente, este primer aspecto demanda una organización y fundamentación sobre las redes y sobre el conocimiento derivado y producido al interior de las organizaciones que conformaran dicho entramado, buscando la autorreflexión y autoevaluación de la ciencia, reconociendo tanto los avances como los obstáculos que se puedan ir presentando, a fin de que la información llegue a trascender, mediante una acto creativo de reconstrucción, hasta alcanzar nuevas fronteras del conocimiento científico.

El segundo aspecto contenido en este modelo, precisa definir y categorizar el objeto de estudio, reconociendo que la naturaleza de la realidad es divergente, múltiple y admite ser construida, posibilitando la generación de nuevos conocimientos; pudiendo, “asignar variedad de significados al mismo significante, lo que introduce la necesidad de reconocer cuál es el significado situacionalmente más adecuado” (Schvarstein, 2006, p.55).  En este nivel se deben resolver las contradicciones dialécticas, la concepción del objeto de estudio y sus correspondientes implicaciones, la visión a través de las distintas disciplinas que lo abordan, las contradicciones de carácter universal y los niveles de recursividad, lo cual demanda de la aplicación de un proceso decisorio, el cual,  

…incluye dos imágenes: a) la referencia a un proceso reflexivo, razonado y conectado con las demandas ambientales (una actitud estratégica) y b) la expresión de una toma de posición, de una capacidad de movilizar los recursos para mejorar el desempeño de la organización (una actitud proactiva). (Etkin, 2009, p.283)

Así, la construcción de redes se concibe en la mente del sujeto, éste se apropia del proceso bajo la influencia de los teóricos consultados, pero reconociendo su existencia.

El tercer aspecto pone foco en circunscribir el problema en cuestión, teniendo presente los aspectos relacionados al conocimiento y la postura adoptada por el investigador, así como el ser del objeto. Para lograr este encuadre, se identifican las relaciones que existen, así como los actores, el origen de los recursos. las técnicas a utilizar en la investigación, la forma, los modos de comunicación y los criterios para evaluar la eficacia de dicho proceso; por eso, en el esquema articulado de conceptos para operar, debe existir coherencia entre estos aspectos y aquellos que identifican al ente en tanto ente.

En este nivel, el uso de la hermenéutica es pertinente, sobre todo porque “es una herramienta de acceso al fenómeno de la comprensión y de la correcta interpretación” (Gadamer, 1988, p.23)  y “es necesario dirigirse a la experiencia estética y al conocimiento histórico” (D´Agostini, 1997, p.343) para entender el significado de la hermenéutica, por lo tanto,  el objeto de estudio puede interpretarse como obra de arte siendo partícipe de su construcción y como hecho histórico, conscientes del conjunto de prejuicios o condiciones que afectan la visión de estos hechos, así como las circunstancias y situaciones, que en un momento específico,  lo determinan, por lo que indiscutiblemente, se parte de una realidad que rodea al objeto de estudio, impulsando la creación de conocimiento al estrechar pensamiento lógico del racionalismo con la experiencia sensorial del empirismo.

El cuarto aspecto busca identificar los valores que asume el sujeto que investiga en el reconocimiento y legitimación de las diversas teorías consideradas , así como de su praxis social; por consiguiente, en una red converge la cooperación, contribución, relaciones, intereses comunes, entre otros, sin perder de vista el enfoque señalado por Schvarstein (1998, p.236) “en cada valoración está el valorador”;  por lo tanto, a medida que se examinan e interpretan  los valores de las redes, el investigador, también traslada los suyos, bien de naturaleza profesional, o familiar, en la selección del problema, las teorías, el método y el análisis.

Finalmente, se reflexiona sobre el aspecto teleológico, rama de la filosofía que estudia las causas finales de las cosas. Esta acción responde a una intencionalidad asumida de manera consciente y crítica, precisado sin lugar a dudas, cuando se declara la finalidad de la investigación. El fin de las redes es unificar flexiblemente  a los departamentos, unidades, empresas, en fin nodos y segmentos,  bajo un esquema de cooperación mutua que incremente la competitividad en lugar de la competencia, determinando actividades afines integradas hacia adelante,  hacia atrás, en paralelo o en diagonal.

A la luz de las afirmaciones anteriores, cualquier movimiento productivo demanda articulación entre sus agentes y los niveles de competitividad ya no se conciben de manera aislada, por el contrario, su éxito se refleja en el sector en el cual se desarrolla la actividad e indudablemente en las políticas que determinado gobierno ofrece a su aparato productivo para que pueda competir en el mercado. Aunado a esto, también hay que considerar la gestión organizacional propiamente dicha, debido a que esta constituye el soporte para el desarrollo de las redes.

Conclusiones.

En un sentido amplio, las redes son un entramado de nodos, segmentos y su dirección, que guardan alguna relación y que a través de esta representación buscan explicarlas. En el contexto de las ciencias sociales, los nodos son personas que se vinculan con un fin específico cooperando y colaborando, compartiendo experiencias, nutriéndose recíprocamente en un ambiente de negociación. Aunque el término está asociado a la invención del telégrafo y el teléfono a principios siglo XIX, el mayor impacto sobrevino con la Internet y el advenimiento de la teoría general de sistemas a mediados del siglo XX; no obstante, su origen es verdaderamente muy antiguo, pues este concepto está presente en los vestigios de acueductos en Roma, muralla China y pirámides de Egipto.

Con el desarrollo de esta teoría, se criticó la mirada del mundo fragmentado, se impulsó la visión de organizaciones interrelacionadas y sobrevino la posibilidad de articular el pensamiento lógico del racionalismo con la experiencia sensorial del empirismo, reuniendo esfuerzos para entenderlas, considerando la diversidad de disciplinas, la posibilidad de atravesarlas y los saberes humanos que las conforman. 

De esta manera, las organizaciones en forma reticular, se han constituido en una excelente estrategia para afrontar los acelerados cambios de los tiempos actuales, sobretodo porque pueden conectarse y desconectarse según sea necesario, así como pueden conformarse en un amplio abanico de tipologías en función del número de elementos, las vinculaciones geográficas y las estrategias a implementar.

Un repaso a lo interior de las organizaciones, revela que la construcción de redes en el marco de la transdisciplinariedad genera tensiones en la mente del sujeto que indaga, por las decisiones que requiere tomar, referentes al camino a seguir para salir al encuentro del objeto, también por el significado que le va a dar, cómo lo va a circunscribir, quienes están involucrados, cómo se comunican, reconociendo lo útil de aplicar hermenéutica, la experiencia estética y el conocimiento histórico, estando en esta valoración el valorador y comprendiendo que la construcción de retículas unifica de manera flexible, siendo que la articulación entre los actores es necesaria, así como la gestión organizacional propiamente dicha, todo direccionado al fortalecimiento de los distintos sectores que conforman una sociedad.

Referencias

Bonomie, M y Meleán, R. (2007). Redes empresariales como estrategia de cooperación en el sector avícola del estado Zulia.Compendium, 10(019), 5-30.

http://revistas.uclave.org/index.php/Compendium

Bruzco, M (2011). Redes empresariales: paradigma emergente para solucionar problemas en PyMEs cacao, estado Sucre.  [Trabajo inédito de Ascenso]. Universidad de Oriente.

Castells, M. (2000). La Era de la Información. Economía, Sociedad y Cultura. Fin de Milenio. (Vol.3). México DF: Siglo XX1 Editores.

D´Agostini, F. (1997). Analíticos y continentales. Guía de la filosofía de los últimos treinta años. Madrid: Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S.A).

Etkin, J. (2009). Gestión de la complejidad en las organizaciones.Buenos Aires:Ediciones Granica, S.A.

Gadamer, H-G. (1988). Verdad y método. Fundamentos de una hermenéutica Filosófica. Salamanca: Ediciones Sigueme.

Nonaka, I y Takeuchi, H. (1999). La Organización creadora de Conocimiento. México: Oxford UniversityPress.

Schvarstein, L. (2006). Psicología Social de las organizaciones. Nuevos aportes.  Buenos Aires: Editorial Paidós.

Schvarstein, L. (1998). Diseño de organizaciones. Tensiones y Paradojas.  Barcelona: Editorial Paidós.

Velásquez, A. y Aguilar, N. (2005). Manual Introductorio al Análisis de Redes Sociales. http://revista-redes.rediris.es/webredes/talleres/Manual_ARS.pdf

Zizaldra, I. (2009). Redes transfronterizas en Turismo. [Tesis de Doctorado].

http://www.tesisenred.net/bitstream/handle/10803/7961/tizh.pdf?sequence=1

Dallas-Asesores-Group_La-Integracion-de-Metodos-en-la-Investigacion-Social

La Integración de Métodos en la Investigación Social

Autora: Yraida Pérez Silva

Introducción

En la nueva economía digital, el cambio de lo físico a lo virtual no comprende solo la reducción de costos, la velocidad de las comunicaciones o el acceso a más información oportuna sino también que ocurren cambios en su naturaleza que implican y viabilizan nuevos tipos de relaciones entre las personas y las organizaciones, convirtiéndose la cadena de valor en una red creciente de valor en la medida que se generan y se observan nuevas relaciones. En este contexto los hechos, los datos, cuando se organizan en forma tangible, se convierten en información que al ser interpretada y sintetizada evidencia ciertos valores implícitos, convirtiéndose en conocimiento el que a su vez puede generar percepciones más diversas y profundas.

Estamos hablando de una economía del conocimiento con base en la aplicación del know how de los seres humanos a todo lo que se produce y también a la forma como se elabora. El cerebro en lugar de la fuerza física, crea cada vez mayor valor agregado económico, independientemente de que las personas sean productores o consumidores. Agregar ideas constituye lo más importante para la creación de bienestar en el sistema de la nueva economía digital.

En opinión de Tapscot (1997), la tecnología permite a las organizaciones crear nuevas estructuras institucionales que pueden, sin duda, ser generadoras de valor, que no se articula en forma lineal sino a través de una red abierta y en constante cambio, estimulando la flexibilidad, la innovación, el espíritu empresarial y la capacidad de respuesta, ocasionando que se creen nuevos y diferentes tipos de valor.

Al entender que el hombre se desenvuelve en una realidad social de carácter sistémico, que comprende la totalidad conformada por el sistema y su entorno, ambos elementos debemos asumirlos como inseparables cuando los estudiamos. El pensamiento sistémico es la capacidad epistemológica que nos va a permitir apreciar y observar el mayor número de variables del sistema en un procedimiento selectivo, reforzar la imaginación y formular ideas claras cuando realizamos un proceso de investigación con el propósito de encontrar solución a un problema

Al ubicarnos en este tipo de pensamiento sistémico, se genera la ruptura con el paradigma positivista, cartesiano, reduccionista, basado en el determinismo, en el principio de causa-efecto en el cual se sustenta el método cuantitativo de investigación y dirigimos la mirada hacia el enfoque cualitativo alternativo, a lo idealista, relacional e interactivo propio del carácter social del hombre.

Sin embargo, en los tiempos que vivimos, caracterizados por la complejidad y en total acuerdo con lo que afirma Bericat, (1998), el uso rígido y convencional de esta dicotomía metodológica empobrece la investigación social al impedir la aplicación de los diversos métodos, técnicas e instrumentos que se consideren necesarios durante el proceso de investigación para alcanzar conocimientos más veraces, de mayor profundidad y alcance.

Ante esta nueva realidad es común que los noveles investigadores se interroguen sobre ¿Cuál paradigma y método debe utilizar en su trabajo de investigación?  ¿Qué elementos debo considerar para tomar estas decisiones? ¿Puedo elaborar una investigación mixta, cuantitativa y cualitativa en un mismo estudio?

A estas interrogantes busco dar respuestas en este ensayo, que sirva para evidenciar la diversidad de posibilidades metodológicas en el campo de investigación de las Ciencias Sociales así como las exigencias en cuanto al rigor científico y los conocimientos necesarios para decidir cuál es la opción más conveniente y posible de aplicar en el proceso de investigación.

Desarrollo

El constante progreso de las tecnologías de información y de las innovaciones asociadas, conducen a la posibilidad de obtener datos en gran volumen, velocidad y variedad, las empresas o particulares en actividades de investigación, puedan aprovechar ese gran volumen de datos e información en los diferentes medios o bases de datos, que puedan ser importantes para la toma de decisiones y aportar soluciones en beneficio de los negocios.

Es importante destacar que la información masiva, la Big Data, las innovaciones y las tecnologías emergentes pueden enriquecer las competencias y contribuir con la competitividad y supervivencia de las empresas al explotar los recursos y capacidades que se nutren de todas las posibles informaciones, ideas y conocimientos pertinentes, integrando las dimensiones exógena y endógena para poder optimizar los resultados, a través de una red abierta en cambio constante,  que sirva de  estímulo a la flexibilidad, la innovación, el espíritu empresarial y la capacidad de respuesta.

La era de los datos masivos cuestiona la forma en que vivimos e interactuamos con el mundo por lo tanto la sociedad tendrá que desprenderse de parte de su obsesión por la causalidad a cambio de correlaciones: ya no sabremos por qué, sino sólo qué. Esto implica una ruptura con las prácticas establecidas durante siglos y choca con nuestra comprensión más elemental acerca de cómo tomar decisiones y aprehender la realidad. (Sevillano, 2015)

El cambio cuantitativo generado por los datos masivos, al aplicar las matemáticas a enormes cantidades de datos para inferir probabilidades, ha producido uno cualitativo, al modificar la cantidad, cambia la esencia, cuando aumenta la escala de los datos con los que trabajamos, podemos hacer cosas nuevas que no eran posibles cuando sólo trabajábamos con cantidades más pequeñas. La clave radica en que estos sistemas funcionan bien porque están alimentados con montones de datos sobre los que basar sus predicciones. Es importante destacar que estos sistemas están diseñados para perfeccionarse solos a lo largo del tiempo, al estar pendientes de detectar las mejores señales y pautas cuando se les suministran más datos.

Los datos masivos de acuerdo con Mayer y Cukier (2013) además de ser una fuente de innovación y de nuevo valor económico, introducen tres cambios importantes en la forma de analizar la información que modifican nuestra manera de comprender, el contexto de justificación de los nuevos conocimientos y el fundamento de la toma de decisiones:

1.    Ahora podemos analizar muchos más datos. En algunos casos, incluso podemos procesar todos los relacionados con un determinado fenómeno lo que nos permite apreciar detalles que nunca pudimos ver cuando estábamos limitados a las cantidades más pequeñas.

2.    Al considerar un número más grande de datos nos permite también flexibilizar nuestro deseo de exactitud. Se llega así a un término medio: con menos errores de muestreo, se pueden asumir más errores de medida dejando de lado parte de la rígida exactitud y en lugar de conocer un fenómeno hasta el último detalle darnos por satisfechos con una idea de la tendencia general. Esto no quiere decir que renunciemos a la exactitud por entero, sino que a cambio de perder exactitud en el nivel micro, ganaríamos percepción en el nivel macro.

3.    Un alejamiento de la tradicional búsqueda de causalidad. En un mundo de datos masivos, no necesitamos concentrarnos en la causalidad; por el contrario, podemos descubrir pautas, categorías, subcategorías, correlaciones en los datos que ofrezcan perspectivas nuevas e inapreciables. Puede que las correlaciones no nos digan precisamente por qué está ocurriendo algo, pero nos alertan de que algo está pasando.

En este orden de ideas lo aconsejable es que cada investigador defina la opción metodológica en la que se adscribe, así como también que conozca las actitudes posibles ante las distintas lógicas. De acuerdo con Bericat (1998), el mapa básico de actitudes puede perfilarse atendiendo a una lógica de distinción que sostiene una actitud de diferenciación jerárquica, es decir que solo una de las metodologías es válida para el estudio de la realidad social, que tiene un mayor valor y, por tanto, la otra puede ser un instrumento auxiliar o por el contrario desde una lógica de convivencia se valoran igualmente las posibilidades de cada metodología respetando sus respectivos aportes.

No significa esto que se les otorgue a ambas un valor universal, sino que suele circunscribirse a ámbitos que le son propios, es decir al estudio de fenómenos sociales específicos y especialmente adaptados a sus peculiares características, como lo sostiene Beltran, citado en Bericat (1998), si a la complejidad  del objeto corresponde necesariamente un planteamiento epistemológico que califica de pluralismo cognitivo, ello impone como correlato necesario un pluralismo metodológico que permita acceder a la concreta dimensión del objeto o fenómeno que se quiere investigar.  En síntesis, la propuesta formulada es la adecuación del método a la dimensión del objeto, no de manera arbitraria sino de acuerdo con el rigor que el propio objeto demanda para que su estudio pueda calificarse de científico, rechazando cualquier tipo de escepticismo o eclecticismo.

En el ya largo tiempo de discusiones y debates sobre la utilidad de los métodos cuantitativo y cualitativo para el estudio y solución de problemas encontramos el consenso entre científicos sociales en cuanto a abordar los objetos o fenómenos en estudio con la mayor amplitud de instrumentos conceptuales y metodológicos, sin aferrarse a la posición de la superioridad general de un método sobre otro.

 Por otra parte en el ámbito de la lógica convivencial entre metodologías, encontramos en Bericat (1998), dos opciones diferentes, una inspirada por la lógica segregacionista que aun aceptando ambos métodos circunscribe su operatividad a determinados problemas que le son propios, sin contemplar la posibilidad de ningún tipo de fusión, lo que significa que tanto los métodos como los resultados se consideran valiosos pero incomensurables y la otra por una lógica de integración que además de reconocer el mérito de cada método en su ámbito respectivo, cree posible y fructífera su combinación complementaria en el estudio de muchos fenómenos sociales. El integracionismo en una versión atemperada reconoce que el algún caso, la integración es útil y posible, y en su versión radical, considera que un diseño multimetodo conducirá a resultados más válidos para toda pregunta o problema de investigación. Se puede apreciar entonces que el integracionismo en cualquiera de sus versiones, avanza más allá de la legítima y reconocida convivencia.

Legitimidad Científica de la Integración

 Bericat (1998), explica existen razones fundamentales que pueden motivar el uso del diseño multimetodo en una investigación social, las que dan lugar a tres subtipos de estrategias de integración: complementación, combinación y triangulación o convergencia.

Existe complementación cuando en un mismo estudio dos perspectivas diferentes procedentes de orientación cuantitativa y cualitativa arrojan una visión diferente de los hechos, iluminando distintas dimensiones de la realidad, sin pretender solapamiento entre los métodos; por lo tanto el grado de integración metodológica es mínimo y su legitimidad se soporta sobre la creencia en la capacidad de cada orientación para revelar diferentes e interesantes aspectos de la realidad social y en la importancia de esta doble visión para lograr un mejor entendimiento del fenómeno. La forma más elemental de complementación es la comparación de dos estudios, uno cuantitativo y otro cualitativo, sobre un mismo asunto, pero observados desde perspectivas distintas.

La estrategia de combinación trata de integrar subsidiariamente un método en el otro método con el objetivo de fortalecer la validez y compensar las debilidades de uno con la información procedente de la aplicación de otro, beneficiándose de sus fortalezas metodológicas. Por lo tanto, al usar esta estrategia lo que se busca es una adecuada combinación metodológica no la convergencia de resultados procedentes de cada método.

En el caso de la estrategia de convergencia o triangulación, los métodos son implementados de forma independiente, pero se enfocan en una misma realidad o aspecto de ella, pretendiendo alcanzar una convergencia o solapamiento de los resultados. En consecuencia “el grado de integración aumenta y la legitimidad de la estrategia está condicionada por la posibilidad de que dos metodologías diferentes, como la cuantitativa y la cualitativa puedan captar, en parte o totalmente, un mismo hecho” (Bericat, 1998, p. 38).

Diseños Mixtos Básicos

El enfoque mixto es un proceso que recolecta, analiza y vincula datos cualitativos y cuantitativos en un mismo estudio o una serie de investigaciones para responder a un problema. Es un enfoque relativamente nuevo que se fundamenta en la triangulación de métodos y ha recibido varias denominaciones, pero la mayoría de las personas le llama modelo, método, enfoque o diseño mixto y su origen se remonta al trabajo arqueológico y criminalística de las primeras décadas del siglo XX

La integración de los enfoques cuantitativo y cualitativo se puede realizar en varios niveles de un mismo estudio, resultando muy útil para abordar problemas complejos con mayor amplitud y profundidad.  A continuación, se presentan diseños mixtos con diferentes grados de combinación entre ambos enfoques planteados por Hernández, Fernández y Baptista (2006):

1.    Diseño de Aplicación Independiente. Consiste en aplicar un enfoque y luego el otro, de manera relativamente independiente, dentro de un mismo estudio. Uno antecede al otro, los resultados se complementan y se pueden presentar de manera separada o en un solo reporte, respetando los métodos inherentes a cada enfoque.

2.    Diseño de Dos Etapas.   Dentro de una misma investigación se aplica primero un enfoque y después el otro, de forma independiente o no y en cada etapa se utilizan las técnicas correspondientes a cada uno. Este ha sido quizás el modelo mixto más utilizado y con mayor antigüedad (según los autores), la aplicación de una etapa conduce a la otra, pero generalmente se ha utilizado para construir instrumentos cuantitativos estandarizados con base en la recolección de datos cualitativos.

3.    Diseño de Enfoque Dominante o Principal. Este modelo se desarrolla bajo la perspectiva de uno de los dos enfoques, la cual prevalece y la investigación conserva componentes del otro enfoque.

4.    Diseño en Paralelo. En este diseño se desarrollan simultáneamente dos estudios, uno cuantitativo y otro cualitativo, de los resultados de ambos se realizan interpretaciones sobre el problema o fenómeno investigado. Tres vertientes integran este tipo de diseño:

•      Combinar datos cuantitativos y cualitativos, con múltiples análisis y un solo reporte

•      No se combinan los datos cuantitativos con los cualitativos, análisis y reportes separados

•      Sin combinar los datos cuantitativos con los cualitativos, análisis separados y un solo reporte

5.    Diseño Mixto Complejo o de Triangulación. Constituye   el más alto grado de integración entre los enfoques cuantitativo y   cualitativo, los que se entremezclan en todo el proceso de investigación o en la mayoría de sus etapas, por lo que se requiere el manejo completo de ambos y el conocimiento de los principios que le permitan al investigador desenvolverse con propiedad y aprovechar las ventajas de cada uno de los enfoques. El proceso llevado a cabo con este diseño es completamente iterativo, se pueden recolectar datos cuantitativos y cualitativos en varios niveles, igualmente realizar análisis sobre ambos tipos de datos durante todo el proceso de investigación. Se cuantifican datos cualitativos, se cualifican datos cuantitativos, existiendo la posibilidad de realizar múltiples contrastes.  Los resultados se reportan al final, pero se pueden elaborar reportes de resultados parciales, desarrollando una teoría emergente en el contexto de un esquema de trabajo muy particular

Ventajas del Enfoque Mixto

Algunas de las más importantes ventajas de combinar los enfoques cuantitativo y cualitativo las encontramos en Hernández, Fernández y Baptista (2006) y se resumen a continuación:

1-    Al ser más integral, completo y holístico, se logra una perspectiva más completa del fenómeno.

2-    Ayuda a clarificar y a formular el planteamiento del problema, así como las formas más apropiadas para estudiar y teorizar los problemas de investigación.

3-    Se rompe con la uniformidad de la investigación, obteniendo datos más significativos y variados al tener un mayor alcance en cuanto a fuentes, tipos de datos, contextos y análisis.

4-    Se pueden explorar y explotar mejor los datos, ampliando en consecuencia las dimensiones de la investigación, es mayor el entendimiento y más rápido.

5-    Su uso potencia la creatividad teórica con suficientes procedimientos críticos de valoración.

6-    Pueden apoyar con mayor solidez las inferencias científicas

Conclusiones

Ambos enfoques Cuantitativo y Cualitativo  integrados son útiles en la investigación que se lleve a cabo en todos los campos de las ciencias, particularmente adecuados  en el caso de las Ciencias Sociales que agrupan a todas las disciplinas científicas cuyo objeto de estudio está vinculado con las actividades y el comportamiento de los seres humanos, analizando las representaciones sociales tanto materiales como simbólicas, por lo que es frecuente que se utilice el termino Ciencias Sociales como sinónimo de Ciencias Humanas.

La mayor parte del siglo pasado los investigadores seleccionaban una de las dos opciones, para realizar sus trabajos de investigación. En el caso de las Ciencias Sociales la confrontación discurrió entre enfoque cuantitativo (Positivismo-Neopositivismo, Objetivismo) y el enfoque cualitativo (Constructivismo, Naturalismo, Subjetivismo).

Sin embargo, hacia finales del siglo gana espacio la posibilidad de usar, legítimamente, diseños, modelos, métodos y enfoques mixtos, considerados por la comunidad científica una opción válida y recomendada. Desarrollar el trabajo investigativo con diferentes enfoques y desde la perspectiva de diversas disciplinas permitiría  obtener mejores resultados, conocimientos más amplios y profundos sobre el problema o fenómeno en estudio.

En este orden de ideas, es importante destacar que los datos recolectados y lo descrito en los protocolos debe ser suficiente para realizar una sólida categorización que a su vez nutra el análisis, la interpretación y la teorización final, la que podrá ser relacionada y/o contrastada con estudios paralelos, referenciados.  Comparar y contraponer las conclusiones propias con las de otros investigadores hará posible una integración mayor y enriquecer los conocimientos del área investigada.

Referencias

Bericat Alastuey, E. (1998). El Enfoque Multimetodo en la Investigación SocialEspaña: Ariel

Hernández Sampieri, R., Fernández Collado, C. y Baptista Lucio P. (2006). Metodología de la Investigación: Mc Graw- Hill

Mayer, V. y Curier, K. (2015). La Revolución de los Datos Masivos. [Libro en línea]. Consultado el 15 de marzo de 2019 en: http://www.researchgate.net. Turner Noema

Sevillano Pérez, F. (2015). Introducción a Big Data [Libro en línea]. Consultado el 23 de junio de 2019 en: https.77dialnet.unirioja.es/servlet/articulo

Tapscott, D. (1997). La Economía Digital. Las nuevas oportunidades y peligros en un mundo empresarial y personal interconectado en red. Colombia: McGraw-Hill.

La investigación: requisito para optar a un Título Universitario

La investigación: requisito para optar a un Título Universitario

Autora: Evelyn Martínez Torres

Hoy en día, cada vez más los servicios por internet están siendo utilizados para dar respuestas a las necesidades crecientes que enfrenta la población mundial. La crisis generada por el problema de salud pública global, denominado COVID-19,  donde  las grandes   acumulaciones   de personas generan altos riesgos; por tanto, el confinamiento ha sido la vía para superar la pandemia, mientras se logra la masificación de la vacunación de la población en general.

Esta situación aceleró de manera sustancial el uso de los servicios en línea. Desde este contexto, el Sistema de Educación Superior en América Latina, inmerso en esta realidad, muestra evidencias de una brecha marcada entre los participantes que aspiran a presentar sus trabajos de investigación, por una parte, y aquellos que esperan culminar y defender, sus trabajos de grado y de postgrado en los niveles de Especialización, Maestría y Doctorado, por otra. A pesar de ello, el entorno se presenta favorable para estos participantes de programas de postgrado cuyo objetivo es culminar una etapa y obtener el título que acredite su egreso de Instituciones de Educación Superior.

Esta virtualidad del presente les otorga el acceso a expertos, a través de servicios en línea que les asesoren y acompañen en la culminación del ciclo, y no pasar a engrosar las cifras de rezago. Según cifras del Banco Mundiali, después de una investigación en el 2017, en América Latina solo el 50% de los estudiantes logran culminar sus carreras y postgrados. Como afirma Erik Arnoldii, la  manera de  producir el  conocimiento  cambia a  medida que mayor  cantidad de personas  está  en  capacidad  de  realizar  investigación  dentro  de  programas  de  pregrado  y postgrado, en institutos y centros de investigación públicos y privados, en universidades; la invitación es a ser protagonista de su trabajo de investigación de la mano de quienes han acumulado experiencia en este ámbito.

Dallas Group Asesores on-line, nace desde esta concepción de asesorar y acompañar de una forma efectiva a todos los egresados de los programas, que tengan pendiente su trabajo de investigación en los niveles de postgrado y también a quienes aún tienen diferido su egreso de pregrado. Este acompañamiento se inicia desde la concepción de la idea hasta la elaboración, presentación y defensa del informe final.

¿Quiénes somos?

  • Profesores universitarios con una elevada experticia en el área académica.
  • Un equipo multidisciplinario, comprometido con la investigación.

¿Qué ofrecemos?

  • Servicios de asesoría on-line en las diversas áreas de conocimiento de las Ciencias Sociales.

¿Qué nos certifica?

  • El haber dirigido, tutorado o asesorado trabajos de investigación con un nivel de aprobado de más del 95%.

Nuestra Misión

Ofrecer servicios de asesorías y consultoría académica, científica y empresarial en línea, en el área de las Ciencias Sociales para aquellos usuarios que aspiran realizar sus trabajos de investigación u optimizar el desempeño organizacional.

Contáctanos a través de dallasgroupasesores.com

i Banco Mundial (Mayo 17, 2017) Graduarse: solo la mitad lo logra en América Latina https://www.bancomundial.org/es/news/feature/2017/05/17/graduating-only-half-of-latin-american-students- manage-to-do-so

ii Arnold, E. (abril 2007) Gobernando la Infraestructura del Conocimiento en un Mundo de Sistemas de Innovación. Mimeo